Una nueva entrega de "El blanco de las críticas", emitido el 12 de marzo 2003. En este episodio el equipo festeja los quinientos programas de "Mirá lo que te digo".
Una nueva entrega de "El blanco de las críticas" emitido el 10 de marzo 2003, cuando Duhalde preparaba la gira "despedida" por el mundo. ¿Qué diría Adolfo hoy con esta especie gira "retorno" con lo peor de la derecha vernácula?
Después de dos años y medio de silencio, reaparezco para ofrecerles otro episodio de "El blanco de las críticas" a cargo de Adolfo Castelo. En este caso se trata de la emisión realizada el día 11 de febrero 2003.
Es interesante destacar una de las noticias que en aquel entonces leyó Adolfo: Lavagna, durante el gobierno de Duhalde, anunciaba su propio índice de pobreza y protestaba por la forma en que el Indec registraba el oficial. ¿Qué dirá ahora que el Indec parece ser el origen de todos nuestros males?.
Como podrán notar, también arreglé los reproductores de los últimos posts. Hacerlo con la totalidad del blog es un trabajo que requerirá mas tiempo, porque debo rastrear nuevamente cada una de las grabaciones que se perdieron en el servidor que utilizaba antes.
Aquí les dejo otra grabación de "El blanco de las críticas" abriendo el programa en el Día de la Independencia de Argentina. Como siempre, un placer escucharlo.
Para todos los visitantes que alguna vez han pasado o siguen visitando este humilde rejunte de recuerdos e ideas radiales, que tengan un feliz año 2008. ¡Hasta pronto!
Continúo compartiendo con todos ustedes mas grabaciones de Adolfo Castelo en su sección "El blanco de las críticas". En este caso, una de las noticias principales fue la visita de Néstor Kirchner a la Sociedad Rural, después de su polémica ausencia durante la inauguración.
Después de la presentación de Gillespi en el equipo de "Mirá lo que te digo", Adolfo Castelo saca lengua afilada y recorre con sus colaboradores pasajes realmente absurdos. ¡Que lo disfruten!
Mas de "Mirá lo que te digo" de Adolfo Castelo. En esta emisión presenta públicamente a Gillespi como colaborador del equipo, de una forma un tanto ácida. Imperdible.